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EL LABRADOR
Sol,
soledad caliente, espera
paciente alma
de gigantes en cuerpo curtido. Lluvia,
soledad fría, lenta
agonía sobre
rocinantes de polvo y olvido. Entre
paja y espinas elevas
la frente, pétalos
de si-no estudian
tu destino, alientan
tu herida y
soñadora mente, que
une el horizonte y el camino. Con
manos curtidas siembras
y recoges la
vid y la espiga, como amor y vida Digno
sacrificio que
al altar
ofreces en
espera paciente, en
lenta agonía. |
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EL
LEGADO Bajo
la torre
sueña la
plaza con
los hidalgos
de su pasado: conquistadores
de espada
y lanza con
capa blanca,
cruz de
santiago, grabada
a fuego
dentro del
alma. Traen
a la
virgen en
procesión con
vivas velas
que serpentean, marcando
el paso
con devoción ante
los fieles
que la jalean, hasta
la iglesia
de la asunción. Palmas
abiertas marcan
el baile de
trigo y
lunas, de
sol y
uvas y
de manchego
se viste
el valle, viñas
y tierras
verdes y
oscuras mientras
el viento,
mueve su
talle. Ya
las palomas
levantan vuelo, prende
un suspiro
en el corazón y
los cohetes
bordan el
cielo cuando
la virgen
desde el
balcón mirando
al suelo,
bendice al
pueblo. Bajo
la torre
vive la
plaza con
los hidalgos
de su presente, aquel
legado de
vieja raza: cruz
en el
alma, que
la enaltece grabada
a fuego
de espada
y lanza. |
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EL
VENTANAL Despierta
la luz
y alza su
cara.. un
gato espera
en el
ventanal, desnudo
el árbol
mueve sus
ramas refleja
un mensaje
en el
cristal.. La
luz se cuela
por la
ventana.. despacio,
escucha una
voz rezar, sueña
como pequeña
campana tal
alto.. al cielo
quiere llegar.! Adelanta
la luz
por el
portal.. y
despacio los
bastones cargan al
rey que
encontró la
navidad dorada
en las
uvas de
su parra.! Se
extiende la
luz en la
terraza.. los
niños crecen,
pintan sus
juegos, dejan
en la
hojas su
semblanza, guardan
su memoria
los abuelos.
Duerme
la luz
y esconde su
cara.. se
oye rezar
en el
ventanal, donde
el árbol
refleja sus
ramas, mensajeras
de la
eternidad.. |
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EL
RÍO Bajo
el puente
de piedra
camina el
río, evocando recuerdos de
bocas mudas que
dormidas, el
tiempo mueve
y acuna, templando su sonido
caduco y
frío. Van
sonando cantares
en sus
recodos, que
arrastran amapolas
y matariles, mientras de la memoria
se escapa el
polvo y
se enciende
la llama
de los
candiles.
Testigos de cosechas
y de
sudores que
amasaron harina,
cemento y
vida, alumbraron la calle
de los
amores, jugando
al escondite
por las
esquinas. Cuando
la luna
llena toca
su falda.. el
río crece,
voltea la
corriente, se
mira en
los cristales y
sueña el agua con
el mismo
pasado, que
aún es
presente. Bajo
el puente
de piedra
se afana
el río en
templar sus sentires
con voces
vivas, que
retornan al tiempo
y el
viento aviva con un
soplo caliente que
ahuyenta el frió!! |
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CONSTRUCTOR Aún
vive en
el pueblo
de sus
sueños, entre
las formas
de cemento
y piedra la
serena firmeza del
recuerdo, dorada
de sol
y escalando hiedra.. Camina
por las
calles del
lugar vistiendo
de Manila
sus balcones.. y
lanza las
palomas a
volar desde
el tejado
de los
torreones. Se
entretiene apoyado
en las
esquinas, pintando
la solera
en las
fachadas.. y
se cuela
en los
patios de
vecinas, prendido
en las
lilas de
las ventanas. Allí
el recuerdo
dibuja en
su espera luces,
hileras de túnicas
blancas, cargadas
en las
andas van
sus penas.. marcando
el paso
de semana
santa. Llega
mayo y
escapa con
la luna que
le lleva
a las
puertas de
la ermita, se
declara a la virgen
con la
tuna.. y
desde el
valle a
la función
la invita. Y
cuando la
señora al
pueblo llega.. la
serena firmeza
del recuerdo dorada
de sol
y escalando hiedra.. aún
vive en
el pueblo de sus
sueños, entre
las formas
de cemento
y piedra. |
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