Los orígenes de esta Cofradía se remontan a los siglos XVI y XVII cuando en España se celebraban los Autos Sacramentales. En Corral de Almaguer, después de 400 años, aún se mantiene una de estas joyas de la literatura española. Son las coplas que los nazarenos "morados" cantan durante la noche del Jueves Santo y la madrugada del Viernes Santo conservando ese ritmo monótono ancestral que se le imprimió durante el siglo XVI.

Los cofrades van vestidos con túnica y capuchón (con la cara descubierta) morados, cordón amarillo y morado ceñido a la cintura, guantes blancos y medalla con el símbolo de la Cofradía.

En la noche del Jueves Santo, las imágenes de San Juan Evangelista, la Verónica y la Virgen de los Dolores, son trasladadas desde la Iglesia Parroquial a la capilla de las Religiosas Concepcionistas, para ser sacadas al alba del día siguiente. Llegarán a la plaza por distintos caminos para encontrarse con la imagen de Jesús frente a la iglesia.

A la una de la madrugada del Viernes Santo se inicia la Procesión de los Pasos (Vía Crucis), primer acto del Auto Sacramental de la Pasión de Cristo, en la que se escenifica el Prendimiento por las masas de hebreos, que son representados de forma inconsciente por el público asistente bullicioso y en desorden, congregados frente a la iglesia. A la una en punto, uno de los cantores golpea tres veces la puerta de la iglesia con un garrote (símbolo de la violencia del prendimiento) tras lo que ésta abre sus puertas y se procede a la captura del Nazareno, representado por la imagen del "Beso de Judas". Al mismo tiempo, tres golpes de tambor y el ruido de la tuba, dan comienzo a la narración que comienza con la siguiente estrofa:

"Escuchad con atención

lo que padeció Jesús

desde el huerto hasta la cruz

en su Sagrada Pasión"

Esta procesión dura aproximadamente una hora.

El segundo acto, conocido como "La Sentencia", comienza con las primeras luces del día en la Casa Parroquial que simboliza el Palacio de Pilatos y continúa en la iglesia, donde se narra el momento en que Pilatos dictó la sentencia de muerte.

El tercer y último acto, "La Pasión", escenifica el itinerario de Cristo con la Cruz hasta llegar al Monte Calvario, y los momentos más importantes que acontecieron durante el trayecto: la caídas, el encuentro con su madre Dolorosa, con la Verónica que limpia su rostro y con San Juan. Durante todo el recorrido, el coro de cantores van narrando las distintas escenas de la Pasión. 

 

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